tres metros sobre el cielo
desabrocha el cierre. en la orcuridad de la habitación, Babi oye un crujido del cuero, el ruido de la hebilla metálica. con los cinco sentidos puestos en ello, sin dejar de besarlo. la habitacion parece suspendida en el vacío. solo el lento tictac de un despertador lejano, su respiracion cercana, ahora entrecortada por el amor. un ligero apreton. el cinturon se cierra un poco mas y el clavo abandona su tercer agujero de bordes oscuros, el más estropeado, el mas gastado, fruto de su estricta dieta. en un abrir y cerrar de ojos, sus levi's se abren. los botones de plata, antes aprisionados, se ven liberados por el toque magico de sus dedos. uno tras otro, cada vez mas abajo, mientras aumenta el peligro. Babi contiene la respiracion y algo sucede de repente en medio del encanto de aquellos besos. un leve cambio, casi imperceptible. Aquel suave hechizo parece desvanecerse. A pesar de que siguen besandose.
igual funcionar
En medio de un palacio un hombre ríe-llora.
En medio de una cabaña un hombre ríe-llora.
lunes, 1 de marzo de 2010
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